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lunes, 18 de agosto de 2008

Las Olimpiadas...

¿Qué tan fans son de los Juegos Olímpicos (JO)? ¿Se desvelan y programan sus despertadores par ver las transmisiones cuando compiten los mexicanos?

Yo, la neta, no me desperté ni para la espectacular inauguración (chale, y quienes lo hicieron pues, jojo, fueron tremendamente engañados porque los cohetes que dizque contaminaron Beijing fueron de a mentis, o sea, videos).

Los únicos JO en donde me programé fueron hace ocho años, cuando se llevaron a cabo en Sydney -¡comenzaba ya mi fanatismo por los australianos, ah el Ian Thorpe, hasta coleccioné periódicos con el aussie boy!-.

Competía un mexicano ¿Fernando Platas? Ya no recuerdo. Ahora veo las retransmisiones y pss sí, lo acepto, a través de ‘televisa deportes’. Aunque no es LA cobertura, la prefiero antes que a TV Azteca… mmm, verán, hay un comentarista (Antonio Rosique) que asssh, aaaasssh, ¿cómo lo expreso? Me cae tan, pero taaan mal, o sea, no soporto sus narraciones cargadas de tanto entusiasmo ¡uch!

El señor azteca será todo experto en deportes, pero le encanta llenar de adjetivos y emitir oraciones remilgadas, teatrales y gomosas respecto a cada competencia, bueno… Ejemplo: ¡Phelps, Phelps es un dios del Olimpo!

Como dice mi mamá ‘ni tanto que queme al Santo, ni tanto que lo alumbre’.

Después de expresar brevemente mi descontento, es pues que estos JO extrañé (y quizá a ustedes les sucedió) a una emblemática gimnasta. No es mexicana ni tiene nexo alguno con nuestro País.

Me refiero nada más y menos que a Svetlana Khorkina, no sé. Conciente de su retiro, al ver la nueva ola de gimnastas, en algún momento esperé ver ese expresión y mirada triste que caracterizó a la rusa.

Siempre con el cabello chiquito, su gracia, elegancia y berrinches que hacia cuando no le salía bien alguna de sus rutinas. Sin duda, pasó a la historia después de las 7 medallas obtenidas en diferentes ediciones de JO, así también ganó 20 preseas en campeonatos mundiales y 20 más en competencias realizadas en Europa.

Khorkina comenzó a competir a nivel internacional cuando tenía tan sólo 13 años. Admirable ¿no?

Hallar información de esta atleta ¡está en ruso! Sí, sí, sííí ¿alguien sabe ruso?

Entre las curiosidades que leí está que Svetlana esperaba a su primer bebé, en julio del año pasado, mientras residía en Los Ángeles junto a su novio, pero regresaría a Moscú antes de dar a luz, informó la revista People.

También que a los 17 años posó desnuda en la versión rusa de Play boy (¿qué esto no había sido reciente?), hay fotos, pero no me laten, neta parece Lolita, jaja. Esta foto fue para la Maxim en tierras de los zares.

Además, actualmente participa en el parlamento ruso es, según un portal español de deportes, una de las cuatro ‘muñecas de Putín’.

Digo, él ya no es el presidente, no obstante de que la Khorkina ahí anda, mmmm, digamos, es un equivalente a Ruth Zavaleta –nomás que en bonita– y cabildea en pro de los rusos.

Trae un look raro, se ve mayor y no lo es tanto, apenas tiene 29 años. ¡Aah! Participó en la versión rusa de ‘bailando por un sueño’, y como que se le dio un tiempo eso de la artisteada/modeleada (nomás que tipo región 4).

En youtube encontré este video, material antes de los JO de Atenas 2004, de cómo entrenaba, en dónde… y pensé que, Rusia parece un lugar tan triste, que las instalaciones donde entrenó no eran precisamente fastuosas, tampoco el equipo era lo último en gimnasia.

Pero eso no fue pretexto para descartarse de la competencia, y todavía más aferrada, deseó una medalla tanto como una madre a un hijo, y así lo expresa ella.



Me conmovió, lo admito, y no quiero entrar en territorio mexicano. Pienso que es un secreto a voces lo que sucede dentro del ámbito deportivo en México, no crítico el desempeño de quienes ‘nos’ representaron en China ni creo que somos o son ‘una vergüenza’.

Es bien fácil llenarse la boca de adjetivos denigrantes, pero es más sencillo para nuestro sistema político invertir en quienes podrían obtener una medalla, atletas o estrellas del deporte que han alcanzado el brillo después de haberse costeado su entrenamiento.

Y claro, ya cuando los de la CONADE o algún ‘descubridor’ de talentos los encuentran, se vanaglorian al decir ‘el gobierno destinó tantos miles de millones de pesos en ellos, tanto y no consiguen medallas’…

viernes, 2 de mayo de 2008

Karina reloaded

Y me solté el cabello, me vestí de reina me puse tacones, me pinté y era ... ("Todos me miran", Gloria Trevi)
“Renovar o morir”, así reza un viejo dicho y… pues que me renuevo. Tenía la firme intención, este año, de dejar crecer mi cabello; sin embargo, hace dos días luego de meditarlo: de mi casa al Metro, en éste y después de una entrevista ¡Tijerazo! Chiquito, muy chiquito quedó el pelo de esta ordinaria encantada por cómo se ve, que hasta pestañita linda dejó que le pusieran en el salón, jajaja.

Esperé una hora a Fabi, la chica que ahora me corta el cabello y a quien había visitado 20 días antes para mero despunte. –Quiero un cambio radical y ya me harte de traerlo largo, mmm bueno, confío en ti. Sólo no me hagas más cachetona– dije; en sus manos quedé. – ¿Estás lista? –preguntó mientras contemplé por última vez, en el espejo, mi ex imagen y ella sostenía con su mano derecha las tijeras. Escuché un “tjjj”, cerré los ojos.

Platicamos durante la transformación (¡aaah, era 30 de abril y me regalaron una rebanada de pastel… Día del niño!): tratamientos, cremas, brillos, champú, spray, cómo secar y planchar. ¿Podría ser –yo– estilista? Sí la rifo eeeh. Finalmente, casi una hora de producción, quedé monísima, peroooo Fabi mencionó algo de pestañas postizas, explicó el ritual, me convenció.

No duele nada, tampoco arde cuando las colocan. Eso sí, al sellar con queratina ¡por los clavos de Cristo, quema tremendo! Aaah, pero querías pestañas de Clarabella, jajaja. La verdá es que, sí hacen un parote porque cero enchinada y adiós rímel. Duran aproximadamente un mes, obvio si las cuidas:
- no tallar los ojos
- desmaquillar con cuidado
- no mojar a chorro directo de agua (lo cual está cañón eeeh, fue todo un show a la hora del baño desde lavar y exfoliar la cara, el champucito lavó mis ojazos –grrr–, no sé qué me hizo llorar)

Mas otro rollote será la quitada, debo ir con Marco –el que me las colocó– a que las retiré al notar que traiga pestaña de teporocha. La neta, estoy feliz, quizá esto es una banalidad, aunque una insignificancia que a muchas mujeres hace felices, como a mí.

¿O no, Lata? Mi amiga también sabe del ritual para embellecer, sino pícale acá.

sábado, 1 de marzo de 2008

Belleza extraña

Desperté e inmediatamente me miré en el espejo; con la poca luz que se filtraba a través de las cortinas, noté lo mal que lucía mi cara. No tenía las mejillas llenas de baba ni el cabello desordenado, pero me sentía fea.

Sí, fea, poca cosa, casi nada. Aunque nunca demostraste rechazo y decías que era una “mexicana bonita”, entonces te creí, los últimos días a tu lado fui una verdadera fealdad: triste, ansiosa, enojada pero conmigo, confundida, vacía. Harta de ti, de tu vida y cansada de los intentos en vano por satisfacer tus expectativas, eso pensé.

Intenté ser bonita, agradarte. Sin embargo, no me agradé, tampoco logré complacerte. Querías que fuera inteligente, única, perfeccionista, que supiera y escribiera de política o mejor aún, que tuviera un grado de maestra en ciencias sociales… Así, como ella. No fui: la mujer con quien soñaste compartir poesía, en una cabaña, frente a una chimenea, compañera de viajes sin rumbo fijo, espectadora de tus creaciones cinematográficas y literarias. Lo siento, mas no pude ser como ella.

Si por tu belleza, tiempo y medio amor debía olvidar al resto de la gente e ignorarme, cómo no habría de mirarme fea y sentir repulsión hacia mí. No era el aspecto físico lo intolerable, sino aquella pesadumbre emocional, porque ¿sabes? Me gusta mi cuerpo. Lo observo desnudo y contemplo, por ejemplo, lunares que al unirlos forman figuras extrañas y divertidas. Sé que no soy un estereotipo de mujer con enormes senos, vientre plano, glúteos voluminosos y altura de árbol, sino una belleza extraña que, después de arduo proceso de entendimiento, se mira sin recelo, temor y prejucios.

Hoy, lejos de ti, dejo de sentir pena por mí. No pienso en que mi lado bello sólo podían percibirlo, extraños y conocidos, junto a ti.

Cuánto tardé en comprender que no era el reflejo de mi figura la desproporción sin arreglo, sino mi inconciente condicionado a tus palabras, acciones y hermosa mirada. Cuánto más me llevará deshacerme de tu atractivo encanto que poco a poco desaparece porque, con tristeza, descubro que eres aún o más feo que quien se mira en un cristal.


*Ejercicio para el taller de redacción, pero fue, lo confieso, un ejercicio del alma.