miércoles, 17 de febrero de 2010

Sexo: ¿Con o sin amor?

Camino al trabajo, ¿quién no transita cerca de hoteles/moteles? Podemos observar desde el Fiesta In, el Holly Day –normalito – y el Express hasta el Impala o el Sena o el Ermita y cuantos vengan a su cabecita, claro también depende del rumbo y la economía.

¿Por qué he comenzado este post así? Vaya esto sí guarda relación con el titulo, pero sucede que más bien recordé (mientras iba camino a la Roma y mientras el pecero pasaba frente a un hotelillo de esos ‘entrada por salida’) la declaración de –lo llamaremos– Niño Físico (NF) durante una conversación sobre sexo vs. amor. Literalmente dijo: YO NO TENGO SEXO SIN AMOR.

Sí, así lo dijo NF, hombrecito idealista de 25 años que me ha dejado boquiabierta –en aquel momento, nada más– y con ojos de plato. Sorprendida e incrédula. Pensé: ¡qué bien, ya no los hay como tú!

Después en otras muchísimas pláticas dijo que él nunca ha entrado a un motel. Evidentemente la curiosidad y por qué no, el morbo me orilló a preguntar:

–¡¡¡¿Entonces dónde lo has hecho?!!!
–Pues en mi casa o en casa de ella.

Seguí sin creerlo y luego salió con la cursilada de “cuando entre con una mujer a un hotel sólo será de vacaciones y obvio ella será mi esposa”. Sin embargo, ahí ya había echado abajo aquella declaración de que él no sexea si no ama, ¿qué cómo lo sé? Pues…así sucede cuando pasan las cosas y concluí “hombre al fin y al cabo”.

Tan típico de ellos. Si algún hombre llega a este espacio, please, díganos por qué les gusta:

a) disfrazar su sentir/pensar de bonito/lindo cuando imploran –como ser humano normal – estar con una mujer.
b) proponer sexo, llevarlo a cabo y luego arrepentirse y luego decir “bueno sí, pero no, pero tan amigos como siempre”.

Me queda o nos queda claro que en cualquiera de estas opciones, la práctica resulta y se hace sin amor, aunque por supuesto existe atracción o una cuestión física-extraña por ahí. No nos lanzamos así y ¡zas!

Tan simple, tan sencillo: porque ellos tienen ganas y si nosotras estamos de acuerdo, sucede, se disfruta y ya.

En cambio, si nosotras nos clavamos después aun bajo advertencia de que era sexo y nada más, ¿qué piensan ellos? ¿que la regaron y les entra el arrepentimiento? Y ¿por qué les da cruda moral si estaban ansiosos y lo pidieron?

Por el contrario si una los mira como lo que significaron/fueron en ese momento o aquella noche (sin o luego de unas copas), ¿por qué las/nos miran raro y de 'aventurera' o lo que le sigue nos califican? Si la vida va para ellos así como si nada, ¿qué, habría de ir igual para ellas?

Pienso que el sexo sin amor es válido cuando ambos están de acuerdo e indudablemente, resulta mejor cuando es con amor y con alguien a quien amas porque (perdonen las rebusnancia) –he de citar aquí lo que un hombre (a quien no conozco) escribió y me compartieron entonces resulta : […] una restauración de la vida de cada uno.

¿Quién no quiero esa restauración?

Aunque a falta de amor y a sobra de un amigo(a) dispuesto a satisfacer la necesidad… Neurólogos franceses afirman que incluso en combinación, el amor y el sexo no dejan de ser dos entes diferentes (tomado de Las travesuras de Cúpido, una serie-documental, jejeje)

jueves, 11 de febrero de 2010

26

Tengo una creencia –boba para algunos, pero al menos compartida con mi hermana y mi mejor amiga de la universidad-: Mi año nuevo inicia cada 11 de febrero.

Sí, hoy. No cuando intento pasar 12 uvas a través de mi garganta en menos de uno o dos minutos y apenas voy disfrutando del pavo.

Hace ocho años veía tan, pero tan lejos los 25. En alguna ocasión una gran persona me dijo “después de los 25, mi niña, la vida se te va como el agua”; yo casi bostecé y para mis adentros recité “aaay, si me falta un montón”.

Pero hoy… Hoy los he dejado atrás. Súmenle uno más: 26.

No sé qué tan bien o mal vividos –y no me gusta ser subjetiva–, sólo sé que son 26 y que a veces parezco bote sin rumbo, con horizonte pero sin rumbo fijo. En ciertos aspectos/contextos sé qué quiero, cómo puedo llegar y me lo propongo y lo cumplo; sin embargo, en otros ni siquiera me comprendo.

Entonces, como echando a perder se aprende, pues me hago pedacitos y después a rearmar(me)la vida.

¿Valdrá la pena un recuento de lo que se va o se ha ido y de lo que no, de las oportunidades y los reencuentros?

Siempre…

Aunque el orden no es en este instante mi prioridad, here we go:

- Bajé de peso (siete kilos). Sí, ustedes lo leyeron, otros lo notaron. Es que como dice mi amigo Conejitocisne: “A los gordos nadie, nadie los quiere”. Claro, no baje pa’que me quisieran, sino porque ya no me gustaba cómo me veía.


- Conseguí trabajo y todo fue rápido y es totalmente diferente a lo que hacía. Relacionado con las letras, puntos, comas, acentos por supuesto. En menos de una semana y justo cuando mi madre me notó angustiadísima y casi casi me sentenció ‘¡o consigues o a dar clases!’ –esto es harina de otro costal–. Aún recuerdo cuando la Srita. Luna Nueva dijo “amiga, este trabajo era para ti. Si todo se dio tan rápido, es porque eras tú”.


- Terminé con una ‘amistad’. Obvio no le dije ‘córtalas, estúpida’, aunque ganas no me faltaron y por este suceso valoro todavía más lo que hago: escribir. No iba a ser cómplice de un fusilamiento. Sentí tanta decepción que lloré, me tomó el pelo y con su cinismo dicharachero primero fue un “relájate, mi reina, si esto no es uno de esos artículos que escribes para tus revistas” y luego muy indignada la señora salió con “me botaste el trabajo, qué decepción”.


- Experimenté y corté mi cabello tanto como pude en menos de medio año, ja. No obstante -espero– que este año sea el del cabello largo, pongan changuitos.


- He ahorrado, ahíííí la llevo y con cuantos objetos de deseo tengo, esto es bueno.


- Tengo una gran, grandioso amigo: M. Con quien existe un proyecto de vida para estos 26. Aclaro: no por la edad tampoco me casaré con él ni tendremos hijos en pacto a falta de prospectos y prospectas. Es la amistad y complicidad, el estar no únicamente para cuando nos necesitamos, también es “buenos días” o “que tengas una buena semana” o “¿cómo va tu día?” o “¿qué hiciste el fin de semana”. M parece mi papá, mi hermano mayor. Le reclamo mis pendejadas y responde con tanta naturalidad: “Karina, es algo que tenías que vivir. Yo sabía que iba a pasar y aunque te hubiera dicho que no lo hicieras, no me haces caso…”. Soy peor que novia, definitivo. Soy su amiga La Dramas.

Y de los hechos no tan positivos:

- La tesis/titulación sigue empolvada. El tema es interesante, pero al día no le sobran horas ( pretextos, pretextos, lo so)y con mi horario oficinil ni para entrevistar.


- Reencontrar a Sujeto de Ojos bonitos. Pensar en romancear con él. Me afiguré todo cursi y lindo con Pablo el conejo y su Princesa de cabello color miel. Ahora la cosa parecía diferente. Sin embargo dijo tres frases. Todo: no eres la mujer de mi vida, no eres con quien quiero compartir los próximos años y no eres con quien quiero pasar el resto de mi vida. Me las clavé tanto como pude y entre trabajo, pedas –psss sí, uno que otro vodkita-, compañeritos, y un amigo solo, me dije –literal: “no quieres a M, sólo es un capricho, pero no lo quieres. Sufres por lo que no tienes con él bla bla bla” y sentí un cansancio inexplicable también llamado hastío.

Y así el hastío y las múltiples responsabilidades de la Srita. Correctora y nuevas personas que han llegado, Sujeto… poco a poco se va, lo quiero sí. Indudablemente es un parteaguas y podría esperar, pero ya no tengo fuerza,‘sólo por hoy no’ya no la tengo. Me da miedo, porque si hay algo peor que sentirme vacía, sola, piltrafa a pesar de tener todos los elementos para ESTAR BIEN, no quiero conocer eso.

- Miré a quien no debí. La misma gata, pero revolcada. No me quedé ciega ni me salieron ronchas por… Sentí cosas lindas (eso fue bueno, hacía tantísimo que no sentía emoción de quinceañera), mas una no entiende y ahí fui con todo que ni las manos metí. Pudimos estar en la misma sintonía. Simplemente no es para mí. Él quiere conservar mi amistad (aunque nomás sea para hablar de su pinche perro Toby, jajajaja. No miento, exagero un poquitín) dice y la verdad, no quiero ser ‘la mejor amiga’ cuando puedo ser protagonista, no de esta historia indeed.


A estos 26 los recibe una Karina guapa (quien opine lo contrario, pues dígalo), que trabaja, que es la tía más malcriadora, olvidadiza, medio mal amiga, gran amante, que con todo y que se siente personaje clavada, obsesiva, perdida de novela japonesa, también está intentando exorcizar demonios, ser aquí y ahora. Sola. Reconociendo, desapegándose, aceptando y olvidando.

viernes, 5 de febrero de 2010

INTERMEDIO

¡Créele a tus sueños!

Sí. Cree en los sueños, porque aunque no son pitonisas, bolas mágicas, adivinas, el tarot, ni los caracoles de la suerte, al menos prevén. Yo no les creí, los ignoré porque esas imágenes –absurdamente creí– no formarían parte de mi vida real.

Tampoco se trata de comprar el libro del significado de los sueños de 10 pesos que en el Metro venden, ¡no! Si bien no somos psicólogos ni queremos jugarle al psicoanálisis, sí podemos intentar/hacer una asociación libre de ideas.

-¡Bah, por qué no lo hice!-

Verán:

Soñé, hace variooooos días, que estaba en un lugar muy oscuro. Algo como un bosque destruido, próximo a una carretera, había una casa vieja que creo pertenecía a algún familiar.

No sé a qué iba o igual andaba perdida en compañía de –lo denominaremos- Niño de ojos bonitos (no, no es Sujeto de… Ese ya es agua de otro molino). El escenario era como de caricatura: negro-azulado en noche de Jalogüin, un pedazo de luna asomado y un árbol pelón, puras ramas torcidas.

Niño de ojos bonitos estaba medio ebrio y cuando le abracé, para ayudarle a no caer, fueron inevitables los besos, hartos, más y muchos más sin impedir que otra hecho sucediera.

Entonces desperté y pensé “mmm, es sólo un sueño y eso nunca sucederá”. Y como dice mi amigo M “nunca digas nunca”.

En efecto, no debí pronunciar “nunca sucederá” porque del sueño, ya en la realidad, ante ese es ahora o nunca propuesto, ¿qué decir?… El mundo onírico saltó o ¿el conciente se rindió ante la inconciencia o al revés? Aah, ya no sé.

Freud, pa’la siguiente no ignoraré mis clases de Psicología aplicada a la comunicación.

sábado, 30 de enero de 2010

Los personajes oficinistas/oficiniles

Poco o más bien nada he hablado de las personitas con quienes trabajo: Don jefe, ‘las chicas’ –en realidad son gays–, el Pipipiii, Niño Nena –por delicadito y totalmente Armani–, Niño Bonito –también conocido como NB y pss por quien sentía cosas raras, Falcón, Niña Ejecutiva –también denominada Niña Animal– y Naza.

No sé por quién empezar, todos son interesantes (si necesitan testimonios de vida, acá hay, en serio). Al menos intento que lo sean, pues paso la mayor parte del día, qué digo del día, ¡de mi vida con ellos!

Empecemos (FX TRONAR DEDOS)… Y supongo que esto es una serie de entregas:

Don jefe: Es un buen sujeto, un niñote de 30 años. No por inmaduro, qué va. Es que sus expresiones y gestos cuando está estresado o sabe que la hemos regado es como la de un pequeño indefenso. Aunque de indefenso y desprotegido no tiene ni un pelo –jajajaja, realmente no tiene mucho cabello–.

No es guapo –lo adelanto para que no se emocionen¬–, aunque supongo que su altura (1.90) puede compensar la búsqueda del buen rostro.

Tiene pearcings, sí hartos. Ay, exageré, sólo cuatro y un tatuaje. Las argollitas están en sus pezones (aclaro: es un secreto a voces y una vez los toque con la guía de la Jefa jefa); otro, que no es precisamente un haro de metal sino una varilla enterrada, está a la altura de su muñeca, pero por arriba –sí, ni yo me entendí–, and finally… Oh, el último aretito está en … Sí, en su pene.

(Jefe: Sé que nunca leerás esto, y pss total si llegas, sé –espero– que no te enojes, digo, si ya lo sabe dios, que lo sepan algunos bloggers)

Es olvidadizo a más no poder –me molesta hacerla de secretaria–; regala buenos dramas piratas, da posada en su casa y en su cama (ojo: a otras personitas y a mí); tiene una perra llamada Lía que es escandalosísima y gracias a eso, la mamá de Don jefe se entera de que su hijo ¡tiene amigos, a pesar de la apariencia del “sin amigos” que se carga!

Cuando está ebrio me dice “Kary, filosofemos sobre la vida contigo puedo hacerlo…” y yo con cara de “me caes tan bien, pero no soy Simone de Beauvoir”; de pronto soy el confesionario no sólo de él sino de todos.

¡Aah, chicas, Don Jefe jala diario! Es decir va al gimnasio; tiene cierto fanatismo por la cultura alemana, sin rayar en lo nazi; es asiduo –¿empleé bien el término?– a la música electrónica; no le gusta que le tomen fotos y bebe güisqui, mucho.

Anécdota con Don Jefe (DJ):

Jueves 24 de... Oficina.

– DJ: ¿Cómo sigues, Kary? ¿te sientes mejor?
– K (con expresión ‘¿de qué hablas?’): Pues bien, DJ… Me quedé – y él interrumpió.
– DJ: ¡Tú no estás enferma, vienes cruda!
– K: Sí, yo te llamé y dije que estaba ebria no que estaba enferma que me dieras chance de llegar a las 11, que sí llegaba sólo que necesitaba un rato.
– DJ: ¡Ooooh! Te entendí “estoy enfermita”. ¿Y qué tal, Kary?
– K: ¿Qué? –DJ sonrió con expresión de obviedad– Aaah, pues bien. La verdad es que no recuerdo mucho, dice que me la pasé hablando como tres horas en inglés. No recuerdo, así que no me arrepiento y me siento bien…
– DJ: ¡Vientos, Kary, esas son las mejores pedas!
– K: ¿Síííí?
– DJ: Sí

No tiene novia, y quiere romancear, pero hace todoooo lo contrario. Cuenta con una pseudoamiga y aunque a mí qué rayos debe de importarme, no me late para él y se lo he dicho, porque a pesar de que se ponga una coraza quesque para que no lo lastimen ni enamorarse, es un buen tipo el grandote.

Anda en búsqueda de una mujer que no sea materialista, que posea libertad sexual –ajá: tríos, swingers y demás cuestiones sexosas así–, inteligente, con mucha muchísima personalidad o sea tetas grandez; las estatura es lo de menos –sus novias han sido petite–, que no sea mal hablada ni controladora. No lo estoy ofertando, ja, si así fuera solicitaría comisión, es una mera descripción.

En fin, como decía mi querido profe Juan “cada quien su diván”.



los personajes continuarán…

jueves, 21 de enero de 2010

Hoy no quiero ponerle título

¿Regresar o no? ¿Desaparecer este espacio o continuarlo? Me he cuestionado esto desde hace siete meses.

Es que, la verdad, cuando no tienes acceso a internet en el trabajo, lo último en que piensas –al menos yo– es llegar a casa y postear.

Hoy depuraba mi carpeta laboral y encontré ‘retacitos’de buenas intenciones que quería dejar acá… En fin, también me movió el gusano, de no abandonar este lugar, el reencuentro con famosísimo bloguero.

Ajá, resulta que el miércoles vi al Ganso en la glorieta de Insurgentes. Trabajamos cerca y pues total, hacemos de año y medio que no nos veíamos, fuimos por un chocolate y un capuchino mientras hacíamos un recuento de la mala racha laboral y los amores fallidos, ¡aaarg!

El Ganso preguntó que por qué de plano ya no escribo y le dije que mis letras reflejan mi estado de ánimo, que como a veces estoy emo, pues mejor no y él dijo que no importa, los mejores posts a veces se escriben así.

Ya pronto vendrán más novedades, mientras uno de los tantos retazos que se me ocurrió cuando no corrijo las líneas que ya he memorizado “Sutanito tal, al que pertenece el código de cliente (…)”.


BUEN FIN DE SEMANA




Deja vu

Pensó: ‘Esto ya lo viví antes, esto ya lo había pasado’ y tuvo la sensación de que la escena se repetía aunque con un personaje distinto –mientras en el fondo de la taza la cajeta le daba sabor y aroma deliciosos a su capuccino– hace ya tiempo.

No le gusta la lluvia, qué fastidio los zapatos húmedos y el cabello al natural. Por eso y otras razones, prefiere el calor. Pero este fin de semana le tocó lluvia, cantos de Hare Krishnas y la alarma/sirena de los bomberos cuando conversaba con él (un extraño en gustos, aficiones y preferencias tan sui generis y sofisticadas) en un local del centro histórico.

‘¡Qué interesante y agradable!’,’soy prácticamente una desconocida, por qué me lo dice’, ‘ahora entiendo y no eres raro, sólo diferente’, concluía al escuchar el sin fin de anécdotas de él, aunque en su mente seguía la repetición constante ‘Esto ya lo viví antes, esto ya lo había pasado’, ¿en dónde, en dónde rayos y con quién?

Se miraban con atención, aunque a veces las miradas se desviaban a las esferas plateadas que colgaban del techo.

– ¡Qué esfuerzo y flojera colocar todas! Hubiera contrastado más con la pared su fueran rojas– dijo ella.
– ¡Sí, claro con escarcha y luces ya para navidad! – aunque absurda la sugerencia y con sarcasmo, ambos rieron.

Continuó el interrogatorio, las conversaciones… Tres meses más: música, libros, el perro, la nostalgia; sin café.

Sobrevino la confusión: la convivencia, quizá se gusten, harían linda pareja –pero él tiene novia–, no es normal cómo se miran y tocan. Al calor de las copas un beso, después la distancia, la indiferencia. Sucede.

Reconciliación

Más besos, lo inesperado y la cruda moral de él que ella al mirarla con frialdad, pensó “es tu problema, no mío” y le dijo “No sé qué decir… Pero, bueno tan amigos como siempre. Me quedo con lo bonito que durante estos meses aprendí; estoy conciente de qué pasó. Nunca pensé que sucedería (…).”

FIN

viernes, 28 de agosto de 2009

De cómo mandar a volar pretendientes



Una forma muy diplomática y sutil de advertirle a alguien que no aspire ni tenga expectativas de trascender contigo, es decir, una relación de niño-niña hombre-mujer, noviecitos y por qué no hasta free, es argumentar lo siguiente aunque no te pregunten qué onda o tú preguntes sobre el/la susodicho(a):

– En este momento estoy bien con mi novio(a). No sé que vaya a pasar, pero por ahora sí estoy conforme.

No importa en qué momento tampoco si hablas del trabajo o de tu perro. Por eso llamémosle un estilo muy fino y hábil de mandar a la chingada a quien te tire-le tires la onda.

¡Pluuup! Y con énfasis en el por ahora, más claro que el agua, imposible. Entonces, como a todo en esta vida hay que encontrarle sentido práctico y de acuerdo con el sensei, di: NEXT.

Sólo hay que estar más alerta. No ir como caballo desbocado, pero ante todo –cito unas líneas extraídas de Sputnik, mi amor del japonés Haruki Murakami (¡¡lo amo!!) –: “No tener ideas preconcebidas, sino aguzar el oído con una disposición honesta, amoldándote a las circunstancias, manteniendo la mente y el corazón siempre abiertos a lo que venga”.

Esto es útil y aplicable pa’todo ¿o no?
*No sé si haya relación entre la rola y lo escrito, me parece que sí. al final no deja de atraernos el bateador.

martes, 25 de agosto de 2009

Estar

¿Por qué estás conmigo?

¿Cuántas veces les han hecho esa pregunta o cuántas veces la han hecho? Quien la hace ¿qué intenta saber, descubrir o conocer?

Hace un par de semanas me lo preguntaron en dos ocasiones. Honestamente no supe qué contestar. Más bien, en la mente tenía toda una maraña de ideas y contradicciones: porque te quiero, porque me gustas, porque te admiro, por costumbre, porque descubro siempre algo nuevo en ti, contigo, sin ti, porque me conozco, porque… ¡Ay no sé. Estoy y ya!, y si no estuviera o me fuera, igual me preguntaría(s) por qué.

Responder no es difícil, aunque es más fácil quedarse callado(a). Quise que mi respuesta fuera espontánea y honesta sin tanto argumento vago. La pensé, la pensé y la pensé, aunque lo admito, me fui por el camino fácil.

Sucede que, a veces, uno se harta de explicar; ¡para qué tanto bla bla bla! Pero ¿el que calla otorga? Y todavía me pregunto qué quiere decir el silencio. Porque no es negación ni afirmación ¿es acaso un punto medio? Y si es ¿cómo es que estás a medias con alguien? De que se puede, ¡se puede! Entonces si no respondes, regresas la cuestión: ¿y tú, por qué estás conmigo?

Una de las cosas que el tiempo y la experiencia me han enseñado –¡qué anciana me leo!– es: disfrutar el estar en algún lugar con una o varias personas y sí, las miles de preguntas vienen después, ¡pero no en ese momento que es único (porque obviamente no habrá siquiera otro semejante)!; que si luego la estancia/presencia de alguien te hace ruido, pues ya es tu asunto.

Ya pasaron varios días y aunque no es una pregunta que me quite el sueño. Sinceramente, lo confieso, aún no sé qué decir (tengo miedo, tengo miedooo). Prefiero que todo fluya. Tengo respuestas concretas a otras incógnitas de mi vida –jajaja – y no para ésta, bah. Es normal –a mi edad–, pues pensaba que era algo parecido a un espécimen disipado – ¡oooh! – en las dudas existenciales o un ente en una realidad no labrada.



Y sigo, pensando en ¿por qué estoy contigo?




** Querido Blog, perdóname por no estar contigo. Sí, porque contigo no estoy debido a que en mi trabajito la ‘incomunicación’ es normal. Tengo correo e intranet, no more. No obstante, me dedico a pensar y medio escribir qué puedo dejar aquí.

domingo, 9 de agosto de 2009

¿Decepciones?

Mi post pasado fue escrito desde tierras lejanas –bah, que ahora ocupa el ejército mexicano en su lucha contra el narco–; quienes tuvieron el tiempito de leerlo, quizá hayan notado mi alegría. La verdad fue un proyecto que me entusiasmó; aunque, salí en pleito con la personita para quien trabajaba.

Terrible decepción 1: no sé si de verdad la gente puede ser tan relajada que en ocasiones tanto aliviane parece valemadrismo e incluso cinismo y con sonrisa de oreja a oreja –o descaro– dice que se vuela trabajos ajenos.

Quizá soy yo la azotada, ñoña, comprometida… Pero así soy y no hago cosas pinchurrientas, antes, prefiero dejar o reconocer que no puedo ni me gusta lo que esté realizando.

Así pasó y esa personita a quien consideré mi amiga, hoy tristemente la desconozco. Ella dice que ‘nuestra amistad’ sigue intacta, lo cual es falso, ya que ella no fue honesta –y yo fui una brutísima, aunque de todo se aprende– cuando solicitó mi ayuda.

Por otra parte, decepción 2, 15 días atrás entendí que ni todo el cariño o fe que le tienes a alguien es suficiente para permanecer ahí con él/ella.

Las personas son cínicas. Lo notas y sus palabras te confirman que así circulan sin pena ni gloria. Pero ya comprobarlo, híjoles… Es, no sé, como ¿echarle limón a la herida? Y ya cuando arde cabrón, pues no hay mal/dolor que dure cien años ni quien lo aguante.

Sucedió que no sabía cómo decirle a alguien qué no siento ni quiero, que fue un madrazo demasiado estremecedor verle; que soy leal y comprometida, no pendeja; que en mi lógica no cabe eso de ‘pegame, pero no me dejes’… Esto me ayudo, je:



Creo que estas decepciones son necesarias. Al menos a mí me han servido ambas para descubrir que puedo y quiero mejorar en muchos aspectos. En las dos situaciones noté que fue complejo decir NO y YA NO; quería escupir un montón de palabras atoradas en mi garganta y de todo mi cuerpo sacar sensaciones raras.

Lo hice como pude y ¿el resultado? Aah, más de lo que esperé. Entre esos resultados, está la buena nueva de que he encontrado un trabajo relacionado con las letras, aunque un tanto ajeno a lo que he venido haciendo. Me incorporo a un ámbito que desconozco, una oportunidad tan inmediata –mas no sencilla– que no puedo botar nomás así, porque a pesar de la desilusión –breve, al fin y al cabo– aún tengo fe y quiero creer.

miércoles, 1 de julio de 2009

¿No es igual, pero es lo mismo?

Dos semanas, 11 días. Continúo acá, en donde la lluvia, el aire y el sol son los mismos que en mi ciudad, pero la sensación que producen no resulta igual ¿les ha sucedido?

Hablando de sensaciones… he compartido o mejor dicho, una niña de 15 años me comparte, aquí, sus lágrimas y maripositas en el estómago por el primer novio e inevitablemente quiero llorar con ella.

Pide consejos, sin embargo, no quiero. Me resisto. No es que sea una envidiosa. Es sólo que para qué llenarle la cabeza y el corazón de lógica y razón. Ahora sólo se trata de que sienta y descubra; lo único que me he atrevido a decirle es que cuide sus palabras y acciones para no lastimar a las personas.

M es una niña muy noble. Tiene una cara hermosa, angelical, bajita y menudita (me recuerda a Katie Homes en Dawson’s Creek, así trigueña bonita).

Le emociona todo, la ropa, los muñecos de peluche, accesorios, la música, sus amigos, incluso su gato Peluso.

No deja de fotografiarse junto al minino, sola, con look emo, en pose sexy o toda tierna. Hemos congeniado, a veces cuando termino de hablar me pregunto si me ha entendido pues uso términos que una chica de 15 no maneja, quizá los ha escuchado, aunque tampoco pregunta.

Platica de sus tantas ilusiones, además de que tiene muchos fans ¡no es para menos con esa carita! Y una se le cumplió, pero le abrumaba tanto que vino a consultarme como si fuera yo un hada madrina o la experta –es tan halagador–. Ahora sé o imagino qué sienten Ross, Reynis o Lata cuando les pido tip vivencial, jejeje.

Y la ilusión aterrizada es que M ya tiene novio. El –del cual fui testigo y cuasi consejera derretida por la cursilería que destilaba en el monito– fue vía messenger, porque durante ‘la declaración’ quedaron a medias, pues Doña Mamá hizo acto de presencia.

No obstante, M está llena de dudas. No creo que sean más que la FELICIDAD. Me pregunta qué decir o hacer y podría responder, mas no, no y no, pues no conozco al principito, sólo de vista y en torno a este romancito hay muchos chismes que le mortifican a M, que si la ex, que los amigos chismosos, que su mamá no sabe –por estos rumbos aún sigue esa tradición de ‘pídele permiso a mis papás’–, que tiene miedo…

Algunas de estas ‘preocupaciones’ no son clásicas sólo en los 15, siguen a los 20, 25, 30, 40, toda la vida. Sin embargo, ¡qué bonito es ser quinceañeros! Ya lo había olvidado.

miércoles, 24 de junio de 2009

Gajes del oficio

En este pueblo todo está cerca. Puedes llegar caminando a la placita, a la presidencia municipal, a las escuelas, al parque para correr. El lugar más lejos quizá esté a media hora –caminando –.

He bebido mucho café (de distintos tipos), a todas horas, mientras acá el tiempo transcurre lento, lento…


Ayer, cené unas bolitas de masa llamadas ‘corundas’. Las cubren con salsa roja, picosísima, y crema. Tenía la sensación de que comía chicharrones con chile, jaja.


La familia que me acoge –sobre todo Doña Hilda– quiere que me sienta como en mi casa; que tome lo que guste de la cocina, que caliente lo que se me antoje y como en esas estamos, igual ayer por la mañana, desperté con un hambre terrible.


Menú: mi chocolate-café orgánico que usualmente desayuno (sí, lo cargué); sopa de fideo, tres tortillas y una torta de pollo con mole verde. Digo, ¿han escuchado aquel dicho “desayuna como rey, come como príncipe y cena como mendigo”? Pues, aquí aplica y eso de ponerme diva con ‘mis colaciones’ es casa ajena ni al caso.


Hablé con mi mamá, por teléfono, y entre que cómo estoy, que qué tal el trabajo, que mi sobrina no recuerda a la ‘tía culeca’, etcétera, Doña progenitora dijo “por favor, no comas mucho…”, jajaja. Ay, madre, no en vano le doy 10 vueltas a una canchotota de fut, aunque ya parezco perrito con la lengua de fuera.


He escuchado conversaciones –ajenas– de todo tipo. Unas que dan para nototas de política y seguridad y con fuentes veraces; hasta pensé escribir una para un blog al que mi Ganso friend me invitó. Pero, por mi integridad, mejor no.


Permanezco acá una semana más. ¿Saben? Lo freak de la provincia es que todo lo cierran muy temprano, se duermen igual (nomás el sol les deja de iluminar y ya). Eso sí, la gente es muy amable y cuando menciono a la UNAM, uufff, si es orgullo para ellos, imaginen para mí.

sábado, 20 de junio de 2009

Dos semanas después...

(frase telenovelezca)

Uuuy no, aún no llego a ser chica Maxim y la operación denominada -por mi querida Niña Toluca- “Pontemamacita”va.

Ayer me tocó la ‘bicicleta de los castigados’. Es decir, la del instructor porque llegué cinco minutos tarde y ¡oh sorpresa! Mucha gente amaneció de buenas y quiso ser delgada.

Se ve raro desde las alturas; hay que ser un ejemplo mientras pedaleas, así que ni te pares y sé fuerte. Resiste. Si duele (¿aguántate?) está funcionando, jaja.

Dos semanas después…

Ya no tengo trabajo (vaya no al menos el último que tenía con jefa Lata). Pero sí uno más académico que acepté luego de negociaciones, je, que mejor dicho, parecieron ruegos/plegarias/suplicas e incluye algo así como un VTP no muy lejos.

Serán pocos días, espero, si encuentro a las personas con quienes conversaré. Sino a buscar e investigar que este proyecto debe estar resuelto así de ay bárbaro, qué bruto, en tres semanas.

Estoy harto emocionada pues el lugar al que voy hace como 19 años que lo pisé por última vez. Iba con mi papá y creo comimos tacos de carnitas. ¡Vaya, quién diría que ahora, andaré por trabajo periodístico!

Tengo muchas expectativas. No sé qué tan bueno sea eso ni me importa. Lo que quiero decir es que, a mí me agrada hablar con la gente con el propósito de indagar, obtener información y datos interesantes sobre tal o cual tema, me gusta la calidez humana y que las personas te den su confianza mientras les escuchas.

Eso me ha sucedido varias veces –umm, si les contara–. Por ejemplo, ¿recuerdan al Ingeniero Olea, el señor de daba el reporte vial desde el helicóptero cuando aún existía Monitor con Gutiérrez Vivó?

Pues con él hablé para mi abandonado reportaje de titulación. Como en ese tiempo ya no volaba, quedamos de encontrarnos luego de la conferencia mañanera del Peje, en las oficinas del GDF.

Por comodidad para ambos, fuimos a su casa. Tuvimos una plática realmente exquisita. Me interesaba conocer la trayectoria del Ingeniero así como los inicios del reporte vial en la ciudad de México.

No sólo de eso supe, sino también de la vida personal, académica y familiar de ese amable señor, que si fue en la primaria con el ex procurador Bátiz, de cómo ayudó en el temblor de 1985, de cuál es la percepción de otros compañeros reporteros y al final, sin esperarlo ni pedirlo, el Ingeniero Olea me mostró objetos muy personales, fotos de sus hijas… ¡Increíble! Y eso, eso sólo se agradece y guarda en la memoria.

Además, su esposa fue tan amable que incluso luego terminamos la conversa los tres.

Algo así, semejante, es lo que quiero hallar, aunque me dijeron que puede haber uno que otro roce burocrático y sobre todo local/costumbrista, porque en provincia –y todavía más en mi destino– la gente conserva ideas muy arraigadas.

No obstante, eso no me desanima. Creo, más bien, que es cuestión de tolerancia y respeto. No iré a cambiar e imponer ideas. Voy a escuchar, buscar, observar, convivir e incluso a hacer ejercicio –porque no pienso, ni aun lejos, olvidarme de las calorías y el sudor, jaja. Sé que hay un parque cerca en el cual correré, mínimo –. No es vanidad, hasta mi médico reconoce el esfuerzo y ya para que el –alemán especialito- lo diga, ufff.

Ya regreso…

lunes, 1 de junio de 2009

¡Di no al puercazo!

Estoy madreada (pude haber dicho ‘estoy out’, pero es como muy fresa), cansada vaya; he dicho “NO - BASTA del puercazo”. Ya llevo un mes en el spinning. Tres veces por semana, una hora por las noches.

Por ahí de la segunda semana, le eché más ganas con unas resistencias en los pies. Claro que cuido lo que como, ¿dieta? ¿Qué es eso? Nomás hago que el pan y las galletitas no existen –snif snif–, las tortillas son necesarias; y tomo agüita

Por cierto estoy en contra de que para hidratarnos cada sesión compres botellas de agua… ¿Tanto fregado PET a dónde para o qué coleccionan plásticos? Yo no contamino, contribuyo a la preservación del medio ambiente y lleno mi vaso para cada clase, ja.

Los efectos de tanto pedalear comienzan a notarse, leves, ¡me agrado! Las piernas adelgazan y como no quiero el titulo de ‘Miss Michelin’, a partir de hoy la rutina cambió. Más intensa, un esfuercito mayor y si no, como dice la oración que la instructora tiene en la pared:

Dios mío, si no adelgazo que mis amigas engorden, por favor. Gracias.

No es cierto, no se los deseo, amig@s. En realidad, he decidido que ya es justo –y por qué no, un reto– darle a los pedales diario. Incluso cambié el horario, madrugaré a las 05:45.

Además de que mínimo –porque no aguanto sin el estómago vacío­– necesito una manzana o jugo previo, y andemos.

Ah, no les he dicho que el lugar a donde voy es bien inspirador, jejeje. Verán, a pesar de que es pequeño y sólo hay 12 bicis, aparte la de la instructora, tiene luces tipo neón (azules o moradas, no se bien) y hay estrellas de pintura fosforescente en las paredes.

Entonces, imaginen que se ve acá entre psicodélico y de table dance, pero no de Tultitlán, jajaja, ni vulgarzote. Hasta relaja e inspira para pedalear con ritmo, intenso. Cuando así debe de ser, cierro los ojos, porque, en serio, al inicio si los abría me entraba un ataque de risa no sé por qué. Ya mejor decidí que no los abro. Claro no todo el tiempo, sólo cuando pedaleas fuera del asiento y con velocidad.

(Traigo tremendo moretón –y se nota aún más porque tengo las piernas entre blancas y amarillas-pollo–, pues el viernes saqué o se me salió el pie izquierdo y ¡madreeees! Descontrol, que mi rodilla derecha azota contra un fierrillo.)

Ahorita (10:25) ya tengo sueño, ¡aaarg! Supongo que será cuestión más que de costumbre –pues si en algo no encajo es la monotonía– de disciplina; de que me acueste temprano y no pierda el tiempo en facebook y su granjita; que siga comiendo cinco veces al día, que me dedique más a trabajar y menos a distracciones, etc., etc… Y a darle, que las crisis no son nada más económicas, sino también corporales, poco.

martes, 12 de mayo de 2009

Los bloggers

Cuando aún escribía para la extinta (¿es correcto este uso/adjetivo?) revista Crecer Feliz, la editora me asignó un seminario sobre asma infantil que se impartió en Cuernavaca. Breve, un día.

Una agencia de RP harto importante lo organizó e invito a varios periodistas. Entre ellos a la corresponsal de Prensa Latina, la agencia ‘oficial’ de noticias de Cuba –en México–. Hagan de cuenta la Notimex de aquí.

Una señora muy linda, amable, sencilla e inteligente: Liset. Supongo que igual le agradé, desde que nos saludamos, porque durante el trayecto de ciudad de México a Cuernavaca –que no es muy largo ni demasiado tiempo– platicamos bastante y no paré de preguntare por su país, por Fidel, por su hijos, cuál es la comida típica de la isla…aah, por cómo es la vida en Cuba.

Liset dijo que la presencia de Fidel impone y que los medios, al menos en México, lo pintan como un terrible dictador que ha condenado a la austeridad al pueblo cubano. Cierto o no, ella destacó, por ejemplo, que allá toda la gente tiene acceso a servicio médico, no hay privilegios para nadie y el gobierno da seguimiento a los padres para que lleven a sus hijos a vacunar.

Eso, aquí uffff…¡imposible!

Durante la conversa salieron más y más temas. Como que usar toallas sanitarias es un privilegio para las mujeres cubanas, que obviamente no todas tienen (¿no me creen? Lean aquí)

Liset no salía del asombro que México le causó, pues en La Habana aún tienen la percepción del México de Pedro Infante. Dice que la programación, de la televisión cubana, incluye las películas de la época dorada de nuestro cine.

En Cuba, los anuncios son nada más así de ‘vacuna a tu hijo’, mensajes y mensajes del gobierno. Nada de Palmolive, cremas Goicochea, purés de tomate Del fuerte, absolutamente nadaaa de eso. Le parecía gracioso e increíble lo que las pantallas mexicanas proyectan.

Cuando le pregunté que si quería permanecer acá, contestó sin dudar y segurísima que no, porque allá le esperaban sus hijos –un niño y un adolescente– y su madre.

Quizá si la periodista hubiera tenido otro rango como corresponsal, como derecho podía traer a su familia.

Me conmovió la petición de sus niños: películas – dvds aunque fueran piratas de caricaturas que allá son imposibles conseguir.

Otro detalle fue que Liset no creía la variedad de tiendas, entre las del súper y departamentales, que existen aquí. Decía que existe de todo. Caro y barato. Los cantidad de prendas de mezclilla que veía le dejó con la boca abierta. A mí se me hizo bien fácil decir ‘pues lleva mucha y la vendes en Cuba’, y contestó ‘no mamita, si el problema es que me dejen meterla y aunque así fuera, la gente con qué compra si no tiene’.

Sorprendente ¿verdad? Tanto como que en la isla sólo les permitan, por disposición oficial, usar internet a los extranjeros; que los cubanos deban de ir a un hotel de cinco estrellas para rentar una computadora como lo muestra aquí Yoani.

Las entradas o posts de Generación Y me estremecen. Imagino lo inimaginable: comer picadillo de cáscara de plátano. No tener un e-mail tampoco saber qué sucede en el mundo a través de este medio; aunque mi blog parezca ‘deprimente’ o escriba textos sin sentido, es mío. Es uno más en el espacio cibernético.

Para el régimen cubano, en cambio, Yoani, sus ideas y sentir en la red son fisuras inevitables al igual que las de otros bloggers cubanos que a través de las teclas nos retratan su cotidianidad, un contexto en el que se prohíben reuniones de partidarios a la blogósfera.

Pero a pesar de esas absurdas medidas, entre ellos hay grandes lazos y un objetivo en común: la búsqueda de un espacio virtual y real en su isla.

Pienso que, nuestros amigos bloggers, pronto se transforman o transformaron en más que una ‘red social’. Es una relación fraternal que no se queda en messenger, trasciende y sí, no lo dudo, nos engrandece.

viernes, 8 de mayo de 2009

¡Ay influencia!

La influenza humana (IH) ha dejado estragos/ trastornos/ estupor psicológico –ay qué exagerada soy pues– entre los chamacos sanos.

Ya no digamos personas, muertas y aisladas, bah (q.e.p.d). Si me hubieran platicado lo siguiente, quizá dudaría. Pero nooo, lo escuché, me dio risa, ternurita y vean qué respuestas generan políticos y medios de comunicación en la niñez.

Estaba ayer, por la tardecita, con una prima, sus hijos y la sobrina mirando los pollos (otra historia). La chamacada en la resbaladilla, entre el jijiji – jajaja, la parienta sacó el tema la IH.

El mismo niño de este post, mis segundo sobri consentido, nos escuchó mientras lavaba sus manitas con agua y jabón, entonces dijo:

– ¡Ay, ya me tiene harrrrrrto, harrrrrrto la influencia, hasta la madre!

¡Ploop! Ven por qué el daño emocional, sin contar el escolar. Porque para cuando los escolapios regresen a la escuelita, lo harán con flojera o aburrados y la prueba enlace habrá valido cacahuates… Ni el gasto de la pinchurrienta guía que se aventaron en las vacaciones pasadas.

Y según me dijo la mamá del sobri, quien tiene sólo cuatro añitos, cada vez que él escucha en la radio o en la televisión acerca de la influenza, también repite que ‘la influencia’ nos dio por sucios cochinos que no nos lavamos las manos (miren que, este chavito es bien limpio, no comparte sus alimentos con otros chicos ni con su hermana, le da asco, ¡Dejarle baba accidentalmente cuando lo besas, es la muerte!)

¡Aaaay influencia!



miércoles, 6 de mayo de 2009

Alivio para Mario




Hoy tuve un sueño muy estremecedor. En cuanto desperté, corrí a la computadora. La encendí; busqué las últimas noticias sobre Mario Benedetti.

Parece que en Montevideo todo marcha bien, de acuerdo con información de
Reuters, el uruguayo dejo el hospital hace unos minutos.

Me da gusto, mucho. De verdad, en mi mundo onírico estuve a punto del llanto, pues me enteraba a través del Reforma –supuestamente– que Benedetti había muerto, por ello, este periódico le dedicaba el suplemento cultural, el cual aunque triste por lucir en tonos sepia, se veía muy bonito.

Tan sólo mirar en la portada la foto del también escritor, enfundado en traje y caminando –lo cual es sumamente extraño, porque él no porta comúnmente percha de oficinista– me dejaba paralizada frente al vendedor.

Mis dudas ante tal noticia así como un montón de periódicos revoloteando en el piso y los pasillos del Metro, me condujeron a preguntarle a una señora si el impreso era de ese día. Respondió que sí.

Por fortuna, fue un sueño, nada más, que terminó pronto pues ya había amanecido. La alarma del despertador también lo disipó.

Pienso que nunca será demasiado tarde para pedir y compartir, con quienes gusten de la poesía y escritura del maestro, una oración o una cadena de poesía como propuso la esposa del escritor portugués José Saramago, hace un par de días.

Y como el mismo Nobel, exhortó mediante
El cuaderno de Saramago a orar. No con padres nuestros, credos ni ave Marías, sino mediante los poemas.

En silencio o a oscuras, en tu blog o así nada más, con libro de antología poética en mano; de memoria o en voz del poeta (en un cd, quiero decir), enviemos nuestros mejores deseos para que aun ya en casa, el gran Mario continúe con su pronta recuperación.

Hoy, aquellos críticos reacios al estilo de Mario, olviden y dejen de catalogarlo de cursi, melómano, nostálgico, melancólico o deprimente. De cualquier forma, él será grande a los ojos de quien así lo crea. Sólo oremos... este es mi rezo, Yo no te pido:

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tú quieras
las palomas que suelo mirar.

De lo pasado no lo voy a negar
el futuro algún día llegará
y del presente
qué le importa a la gente
si es que siempre van a hablar.

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas no te niegues
no hables por hablar.

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Demasiado amor

Cuando iba en la Facultad –ay, al hablar/escribir así siento que fue hace chorromil año, pero no– tuve un compañerito (J.A), actualmente buen amigo, que a todas mis amigas e incluso a mí nos tiró el perro.

Supongo que era su espíritu histórico de macho machista, ¡qué digo ‘espíritu’! Es realmente un cavernícola que todavía piensa que puede con todas no obstante que ya es padre de dos nenas.

Pero bueno, ahí les va la historia… resulta que J.A primero aspiró a ser pareja de Miss Fashion. Sin embargo, como esa niña cuida mucho no sólo su apariencia sino también la de con quien anda, pues que lo manda a volar porque la dentadura del tipo nomás no es Colgate.

Luego me enteré que a la Chica rubia igual sin pelos en la lengua, le expresó ‘me gustas, ¿qué onda?’ y ella ni lo peló.

Después con Miss fodonga, quien era algo así como su best friend porque se llevaba de piquete de ombligo con la má de J.A, a punto estuvo de besuquearse. No supe quién rechazó a quién, bah; lo mismo pasó con la Chica mugrosienta, pero por fortuna ella le puso un alto.

J.A le repetía, ya luego del intento fallido, a Chica mugrosienta que ella no daría una profesionalmente, terminaría embarazada y repleta de niños. Por supuesto que esto no ha sucedido y este sujeto ha terminado tragándose sus palabras.

Para el sexto o séptimo semestre, más o menos, La Innombrable –mi best friend aún– comenzó a hacerle ruido a este ebrio marca morirás (sí, ja, además) y a petición de las samaritanas Miss Fodonga y Fashion, en un acto de bondad y valemadrismo, así como que la agarraron con el corazón de pollo y La Innombrable pensó 'pa'luego es tarde'.

Más de dos meses no anduvieron y nunca de los nuncas La Innombrable pudo besarlo ni con los ojos cerrados. Siempre tenía la excusa perfecta a tiempo, lo que desde la perspectiva de las sritas. Samaritanas era mala onda/ actitud desalmada. Así que ‘la relación’ valió.

¿Y en quien creen que fue el siguiente objetivo de J.A? Síííí… Yo. Más para bien que para mal. Era marzo de 2005, wow calculé rápidamente jajaja.

Comenzamos a medio salir. Un día lo acompañé al cumpleaños del hijo de quién sabe quién y cuando saludé a un señor, J.A me presentó como su novia. Supongo que eran los efectos de la cruda; ya luego fuimos a su casa, en donde sus papás creo me dieron una gelatina de rompope y a Doña mamá cómo le encantaba hablar y hablar.

Otro día fuimos a Tepito a comprar pelis piratas. Nos llevábamos bien. Creo que, luego, sino es que otra ocasión visitamos al Mago y ahí me dijo que qué tranza –sí, así–, que lo intentáramos.

Entonces pensé ‘¿qué puede pasar?’, acepté. Y para lo que duró, jajaja, ni una semana.

Nos sentíamos bien raros. Ya no platicábamos como antes y yo le huía, lo evitaba y aún no sé por qué, en serio.

Total que me lo topé en un pasillo, porque además no íbamos en las mismas clases, y que me dice “ven, quiero hablar contigo bla bla bla… Creo que esto no está funcionando bla bla bla como que me evitas bla bla bla” y sin tanto rollo dije lo que sentí “tienes razón y mejor hay que dejarlo, en realidad nunca empezó. No hay problema, ya me voy. Bye.”

Bueno, igual eso –pensé hace cuatro años– me ayudó a tomar una decisión que, indudablemente, también abrió la puerta a la amistad con J.A y otra personita.

En fin, ese mismo año J. A sin proponérselo y por descuido e irresponsabilidad y por su “pinche fertilidad” –me dijo en abril pasado– hizo a su primer retoño con una ex. Ninguna de mis amigas.

La madre, una chica muy guapa e inteligente. Aunque la inteligencia no le ayudó mucho aquella vez. Ella decidió tener a su bebé contra todo pronóstico de que él nomás no cambiaría; dejó la oportunidad que le habían dado para ir a Francia a estudiar y enseñar, algo así.

Obvio, quienes lo supimos, vaya toda la generación, nos quedamos boquiabiertos e incluso un maestro con quien conservó la amistad me dijo “y pensar que pudiste haber sido tú, ¡de la que te salvaste, Kary!”. Ay qué chistosito el profe.

Hasta donde supe y platiqué con la madre de las hijas de J.A, ella decidió echarse el paquete y mantener sólo una relación cordial por su hija. No obstante, vayan a saber qué ocurrió con esa idea que igual se fue por un canal de desagüe, el viento se la llevó, le dio Alzheimer o sí es/fue demasiado amor, porque pegó again y otra chiquitina tienen!!!

No si el problema no es hacer chamacos, sino mantenerlos y todo lo que ser padre implica. No puedo decir mucho sobre el rol de papá de J.A pues no me consta y me es irrelevante.

Simplemente que hace unos días, vía msn, Don papá –aunque no le guste, ya es– pensó que yo aceptaría insinuaciones y propuesta excitante, y como dije NO, se molestó y soltó peroratas acompañadas de chingados.

No es que me pueda su mujer (condición que desconozco) o las niñas, no, no. El asunto no va por ahí, sino que me causa cierta aversión su cinismo, su patanería, su valemadrismo e inconciencia, que quiera dárselas de gigoló y de que él si puede hacer y deshacer mientras a las peques no les falte nada (material), ¡vaya concepción de vida!

domingo, 3 de mayo de 2009

Influenza vs. 'información que cura'

No me gusta usar cubrebocas y mi mamá se enoja. Ya le dije que eso no funciona, que si mi sistema inmunológico falla, ¡lo hará sin contemplaciones!

Lo cual parece –mas ruego y pienso-pienso-pienso que no es ni será fiebre porcina/influenza humana (IH) – sucedió brevemente. Sólo moqueé y mi ojo derecho lagrimeó cual dramática víctima telenovelezca.

No tuve dolor de cabeza ni fiebre tampoco dolor de cuerpo. Así que adopté el remedio del jugo curativo: exprimir naranjas, licuar con guayabas, papaya y añadir zumo de cuatro limones.

Pienso que fue psicosomático porque el domingo o lunes pasado me quedé con la radio encendida y escuché un programa –en vivo– sobre la IH y hasta soñaba con lo que decían.

Yo ni asustada estaba. Me entró la paranoia de ver a un montón de gente (sobre todo en el Metro) cubriendo su nariz y boca. Más inaudito fue verme hace ocho días, de la Raza a Balderas luego a Tacubaya y de ahí a San Pedro de los Pinos, con un tupperware de… ¿qué serán, 4 o 6 kilos de ensaladagelatina?

La gente me miraba feo, igual pensaban “esta mentecata ve el terremoto y no se hinca” o “¿quién se va a comer eso lleno de bichos?”. Si eso pasó por su cabezotas, pues, ¿qué creen? Que mi postrezote fue reovacionadooo y hoy, una semana después nadie reclamó por IH o de menos malestar estomacal, ¡eeeh!

Por otra parte, no creo que haya sido mi imaginación, pero de lejitos vi a un chavo con un tapabocas que parecía más mascarilla contra exposiciones nucleares. Se le perdió Laguna Verde. Sí, bien de película de ciencia ficción.

¡Aah –no quiero mal decir, pero…– maldita influenzaaa! Digo, no la tengo. Mas, es injusto porque cuando una decide que la vida va y va bien con gran fuerza de voluntad, ¡zas! Aparece este virus cochino <- alusivo a los cerditos, que hasta cierran los lugares de recreación, llámense antros, bares, restaurantes, gimnasios, parques, centros comerciales, cines, museos y hartos más.
El viernes tenía clase extrema, dos horotas. Sin embargo, como medida de precaución…¡NOOOO FUIIII! Tenía y tengo pues una fuerza de voluntad enorme, además estoy comiendo sanamente, bah, qué injusticia.

No obstante, IH, quiero que sepas que no me das miedo y que mañana quemaré las calorías que debí de; que al puerquecito digo NO.

Y ya para irme, aunque no tiene relación con la IH (bueno, sí un poco porque como no tengo cable, me toca ver toda la bola de “información que cura” de Bolita Ayala, ups, digo Lolita Ayala), ¿alguien tiene el poder para sugerir o definitivamente cambiar las rosas de la sra. Dolores Ayala por otra flor?

Sino, ya de plano, que las rosas sean con espinas, jajaja. Así:




Por fas…



miércoles, 22 de abril de 2009

Sucede que...


- Ayer me hicieron el día, en el Metro, los Dones (señores) cantantes de sones huastecos. Uno con la guitarra, el otro con un violín y ¡qué bien cantaban! Así sí da gusto cooperar, porque además el trayecto es ameno aunque haga un calorón de la fregada.

- Fui a recoger –allá por los ex tiraderos de basura– mi constancia de retenciones. No lo recordaba, sino es que mi amigueta-contadora me lo pidió. El regreso, a bordo del microbús/pecero, fue muy a meno.

Es que iba yo así de medio metiche escuchando lo que el chofer hablaba con sus tres amigos que encontró en el caminó. Subió uno, con quien platicó sobre salud y médicos; el segundo cuate le preguntó que si había chupado recientemente y el tercero –que también conocía al no. 2– le platicó de la señora que perdió la casa porque el marido quedó como aval de un fulano que huyó y no pagó la deuda.

Los tres hablaron de un compadre del conductor que se murió y dejó sin casa a su esposa; que igual así lo quiso Don difunto porque qué tal que la doña luego se juntaba con otro y hasta hogar le daba al nuevo hombre.

Aay, la verdad eso me dio mucha risa y conste que no era la única chismosa, pues la señora que estaba frente a mí también se río. Las dos nos miramos con expresión de “aay los señores”.

- Fui a mi ex Facultad para saber si existe o no un diplomado que puede transformarme de pasante a licenciada.

Y pues nada, bueno sí está aprobado, aunque parece que para el 30 de febrero del 2010, jajajaja, lo que es un avance. Sin embargo, la lista de espera ya es de 300 personas, eso significa que yo puedo ser la 301 y como somos un chingo y dos montones, en un grupo no cabemos todos y menos en un año.

Entonces, tengo la opción y pss a trabajar porque hay que pagarlo en una exhibición si sí se concreta. No obstante, es tan incierto que me llevaría el mismo tiempo hacer un reportaje que esperar me admitan. Tengo una graaan ventaja: he trabajado en el área y eso parece será tomado en cuenta.

- Finalmente, hecho que me puso felizota, conocí a la Janita. Una niña (ex) blogguera con quien me llevo increíblemente chido. Yo sí la conocía, ella a mí no (larga historia por qué nos conocemos. Nos da risa, estuvo a punto de odiarme, jaja, es un decir).

Después de tanto posponer nuestro café, de muchas conversaciones por msn y telefónicas, nos vimos; como ella aún estudia y en mi ex escuelita, quedamos y salió al encuentro. Fuimos a un barcito que en mis tiempos estudiantiles no existía. Me presentó a sus inge-amiguitos, quienes como en sesión de AA se presentaron y también tuve turno.

Nos despedimos del lugar, luego nosotras de ellos y como la lombriz ya pedía alimento, Jana y yo fuimos a comer.

El tiempo pasó rapidísimo entre que si sus hijos, que si A., que si M., que nuestras familias, la escuela…ufff, ya cuando notamos pasaban de las 6 pm. Sí, sucede que fue un gran día.

lunes, 20 de abril de 2009

101 preguntas

Por si querían saber… Sino, pues ya ni modo.

Me gusta la acidez de estos cuestionarios, ja, sin sentido para algunos. Copiado de un personajito a quien quiero mucho. Pronto vengo a postear algo más interesante. Saludos.


1) Estás listo para 101 preguntas? Pues ya…
2) Tu último beso fue un error? No. Ni vale.
3) Crees en Dios? ¿Él cree en mí?
4) Quién fue la última persona a quien le dijiste te amo? Creo que nunca le dije, nomás lo pensé.
5) Aún te ama el(ella)? Aunque diga que no, ¡sí!.
6) Lo (la) has visto? En sueños.
7) Te trae loca(o)? ¡Por los clavos de Chucho! ¿Más? No se puede.
8) Que haces? Depurando la lista de temas para Lata boss.
9) Cómo estás vestido? Playera naranja, pantalón de mezclilla y tenis cafés.
10) Ves novelas? Nomás una colombiana. ¡Buenísima!
11) Para andar con una muchacha(o) te fijas si tiene dinero? Es justo y necesario.
12) Juegas algún deporte? En el intento estoy.
13) Cuándo fue tu última pelea? Hace mucho que no peleo ni con mi mamá.
14) Cuál es tu pasión? Escribir y leer.
15) Tienes actitud fuerte? Depende de qué y de quién.
16) Has amado a alguien? Eso creí. Ahora lo dudo.
17) Qué hace especial el día? Levantarme temprano. Sí, así termino pronto todo.
18) Te has enamorado por internet? Eso es muy ñoño.
19) Tienes muchos amigos? Suficientes.
20) Odias a alguien en este momento? No, ¿para qué?
21) Te gustaría besar a alguien en este momento? Este… no.
22) Cosa que mas te gusta de ti? Mi nariz.
24) Desearías? Ganar la lotería para comprar una casa y viajar a los desiertos de todo el mundo ¿¿??
25) Exactamente como te sientes ahora? Desesperada… me quemé un dedo, me arde y ya me eché hasta huevo.
26) Te gustan tus pies? Cuando usan tacones.
27) Persona en la que más piensas en el día? Siguiente, plis.
28) Qué no te quitas nunca? La cabeza, ja.
29) Sabor de helado? Café
30) Bebida? Agua (¡ay qué sana!)
31) Te arrepientes de algo en tu pasado? NO
32) Próximo viaje? A Huatulco, apalabré con la Jackie.
33) Quieres tener hijos? No sé.
34) Has besado a alguien que su nombre empieza con la J? ¡Noooo! Qué bueno que no lo hice.
35) Un miedo? Los cohetes (no los que van al espacio y así, esos no).
39) Que extrañas más de tu pasado? Los descuentos estudiantiles, jojo. A veces las clases en la FES.
40) Qué se te antoja ahorita: Un café con crema
41) A? Australia.
42) B? Budismo
43) C? Colombia
44) D? ¡Declaración anual!
45) E? Erase and rewind…
46) J? Josue.
47) Pasión? Mirá la respuesta 14.
48) Amor? No –ahora– ,gracias.
50) Cielo? De ningún color.
51) Casarte por la iglesia? Ya no se usa ni funciona.
52) Amor eterno? Rola para el 10 de mayo.
53) Crees que alguien lea tus respuestas? Tal vez.
54) Colores favoritos? Negro y morado.
57) Antro o bar? Bar
58) Lugar favorito? Mi recámara.
60) Te llevas bien con tus padres? Sí.
61) Te pintarías el pelo de rojo? No. Lo hice en el CCH y como que ya pasó de moda.
62) De negro? Ese es mi tono natural.
63) Tienes miedo de enamorarte? Amorrrtsss no por ahora.
64) Que quieres en este momento? Un licuado de fresa bien frío.
65) Camioneta favorita? Las camionetas son estorbosas.
66) Beso con o sin lengua? Depende de Don sujeto. Eso si, los atascados: sale bye
67) Te operarías las bubis? No. Así están bien.
69) Traumas? Uno: viejo y bonito.
70) Gimnasios? Hoy –al rato, pues– comienzo a ir, ¡en serio!
71) Usas drogas? No.
72) Te han dedicado una canción? Jajaja, una de Sabina que decía algo sobre un tragaluz.
74) Ser famoso? No.
76) Te gusta Wal-Mart? En mi pueblo está su equivalente: Aurrera.
77) Sabes amar? Híjoles… A mí mamá, mi papá, mis hermanos, mi sobrina, sí.
78) Qué harás hoy por la noche? Es de madrugada, 01:09 horas.
79) Tomas? Cerveza nel.
80) Eres vanidoso: Ya no.
81) Eres egoísta? Nunca.
82) Eres bonita(o)? Sí y al natural, es decir, sin maquillaje.
83) Eres alta(o)? Naaa, ‘petite’ según Vicco.
84) Eres buena(o)? Soy y estoy,
85) Eres diferente? No tengo una hermana gemela ni una doble.
86) Quieres cambiar? ¡Por supuesto! Deshacerme del salvavidas.
87) Quién te hizo enojar más? El sábado, mis tías por comentarios que estresan a mi má.
88) Estás en tu cuarto? No.
89) Estás aburrido? Tampoco, tengo sueño.
90) Tener sexo sin amor? Sucede.
91) Eres cursi? Uuuuy… no, ya no.
92) Extrañas a alguien? A veces.
92) A quien? Don M.
93) Emo? Mi flequillo.
94) Qué te hace feliz? Que la sobri me abrace nomás porque le nace.
95) Dile algo a la persona que te gusta? Ja, Ni lee esto.
96) Te gustan tus apellidos? Papá, sorry. No está mal. Mamá, eres mi ídola.
97) Quieres salir con... Un Físico o un filósofo (ahí si conocen algunos, presenten).
98) Te cansaste? La vista.
99) Te han dado mordidas? Ni que fuera carnaza.
100) Qué piensas del amor? Te vuelve productivo, concuerdo con Fromm.
101) A quién le copiaste el test? Al amiguis ‘repornaco’
Conejitocisne

viernes, 3 de abril de 2009

¿Soy un caso de estudio?

Ayer tuve una entrevista, no para trabajar, sino para hablar de mi trabajo.

Frente a nueve mercadólogos y una antropóloga –quién llegó tarde e hizo que repitiera mi discurso inicial– estuve 120 minutos en la cafebrería.

No me cohibieron, más bien, acepté ser parte de su investigación por curiosidad. Sin dejar de ser auténtica, estuve atenta a lo que decía, porque como Doña Sabía un día comentó “lo que digas puede ser usado en tu contra”.

Llegué anticipadamente al lugar. Vi libros –próximas lecturas para Camila y su tía– hasta que finamente aparecieron los entrevistadores, que me confundieron, pero bueno, se disculparon y a iniciar la conversa.

– Cuéntanos qué haces, de ti, de tu vida, qué haces. Más que entrevista queremos platicar contigo – dijo una de las chicas.

Y como me encanta mi trabajo, de eso hablé. Nunca me sentí extraña. En una de las cuestiones finales, no sabía qué decir exactamente, era algo así como ‘¿cómo persuadir a la gente? Dilo en una frase’, chale ¿quién puede?

Otra pregunta fue ‘¿para informar o comunicar a la gente que tienes que hacer?’, de verdad, no dude en decir y fluyo así tan-tan: Saber de qué hablo (…).

Les sorprendió mi trayectoria laboral, y eso que a veces solo sé que no sé nada, e hicieron cálculos, sí, terminé a los 21 la universidad.

Finalmente metas a corto, mediano y largo plazo. Esto es algo que pregunto con frecuencia –bueno, si va con el tema y la persona–.

En resumen: me gustó ser ¿conejillo de indias? o al menos aportar algo y también lo preguntaron. Fue tanto que ya no recuerdo el orden, je.

Como agradecimiento me dieron una tarjeta de regalo para las tiendas de la cadena Walmart. Ya la Janita me había dicho del dinero, mas dudé y de cualquier forma fui re gustosa.

II

Ya me duelen los dedos. Ni qué decir de mi espalda, pero el trabajo es sagrado y estoy agradecida con mi jefa por la oferta, los encargos a pesar de que EL cliente nos tiró un mes de avance.

Sí, lo reconozco: sentí tremenda frustración porque no sabía qué estaba mal, qué no le gustó, punto ya aclarado personalmente con Lata Boss. EL cliente no cuenta con nuestra astucia, ja.

Así que en el estudio-oficina estoy; nuevamente ayudo a un niño que haga su tarea de inglés. Sólo que esto es tema de otro apartado, soy castrante como maestra. Tomo mucha agüita, como 5 veces al día e intento hacer asanas.

Por las noches leo y retomé la escritura a la antigua, o sea, en papel y con plumas (bolígrafos, no de guajolote).

Noto, mucho tiempo después, que llevo 60 minutos o más escribiendo. No quiero dejar mis ideas inconclusas.

Mis sueños me inquietan. Quiero interpretarlos, mejor no, sino lo hago, es a mi conveniencia. Sólo los plasmo sobre las rayas, reposan y luego los releo.

Escribo anhelos y comienzo a divagar en otros espacios con personas que no están aquí ni ahora. Entonces, la conciencia tira de mí. Regreso.