miércoles, 13 de agosto de 2008

Mis monos

Ando muy hacendosa, además mi recámara merecía ya una sacudida y mi casa limpieza intensa.

No es que estuviera puerco (mi cuartito) o no lo hiciera, pero luego le daba pasadas tipo lamidas de gato, jaja, y me entraba cargo de conciencia. Y es que con lo del curso-taller del mes pasado, por demasiada organización que intenté tener, ¡el tiempo no rendía! A eso, agréguenle que vivo re lejos del periódico de circulación nacional.


La casa, donde vivo y de mis padres, es bastante grande, así que en un día no se limpia, a menos que tuviera un par de empleadas, lo cual no es el caso y mientras esté desempleada soy ‘Karicienta’.

Entonces, ayer Karicienta limpió su cuchitril. Si algo le molesta, aun en su madriguera, es el polvo y peor todavía cuando se junta sobre los nenucos y pocos peluches que conserva.

¡Aaah mis monos güeros que hacen babitas y pipí! También están los de mi hermana, Dulce. Cada una de nosotras tuvo tres muñecos: el pelón, el niño con pelo y la niña.

La nenuca de Dulce al final terminó encuerada y todos los accesorios perdió, decía mi sister que a su muñeca le crecía el cabello cuando la bañana. ¡Qué tiempos aquellos! En una tina enorme echaba agua y metía a todos sus hijos de plástico.

Lo admito, yo era muy ‘cuidadosa’ –y sí, a veces, mamona– con mis juguetes. A la fecha conservo la maletita, en donde y vestimenta original con que llego la nenuca.

Barbies casi no tuve, mi mamá era enemiga de las rubias y la única que recuerdo haber tenido (era la ‘barbie aerobics’) un día que hicimos enojar a nuestra madre nos dio nalgadas justo con la cabeza de la esquelética muñeca y… ¡Bolas periquín!

Lloré amargamente y casi odié a mi má porque me dejó el cuerpo por un lado y la tatema por otro.

Pronto lo olvidé y fui una niña normal. También conservamos nuestra cocina combo, casi amarillenta por el paso del tiempo.

¡Además tengo un “Berrinchitos”! Que valió el mismo día que me lo trajeron los Santos Reyes, un brazo y una pierna se despegaron, tiene unas pecas medio feas. Es la versión de Chucky, pero en alemán y ahora casi Hulk, porque los ojos se le están poniendo verde o amarillo.

¿Ah, y por qué todo esto? Mmm, porque limpié a los hijos de plástico y a pesar de que varias veces hemos dicho que los regalaremos… Creo que ese día no llegará.

4 comentarios:

Conejitocisne dijo...

Qué horror.
Yo tengo un monton de monos de peluche en mi cuarto, en el clóset.

Pero se me hace que este finde será el fin que salgan, como que ya fue mucho.

Dídac dijo...

aaah me gusto, el sillon, y el nuevo cambio again, yo lo veo mas como minimalista ... aaah lso recuerdos de la infancia, yo tengo puro cosas de madera,como pero mas mi misifus, que es coche puerco >_<.. si tiene su colita y sus orejas y su nariz.. jejejeje...
vas a llorar cuando regales a tus juguetes.

Jane dijo...

No vas a creer pero yo le tenia algo de miedito a esos monos con aspecto real... una vez me regalaron una muñeca que casi que estaba de mi tamaño y byee fui y la refundi al closet, lo malo es que siempre andaba frikis porque creia que un dia se iba a vengar y que se me iba a aparecer por tenerla ahi abandonada jajaj.
Me gustaban mas las barbies... esas si tenia un buen, me encantaban por fashion y bonitas jeje.
Que chido conservar tus juguetes yo hace mucho que los done y no me quede con ninguno :(

Saluditos!

ilemonga dijo...

oyessss... que sí, hay que vernos el miércoles, no se a qué hora tengo la clase todavía pero ponte de acuerdo con uli y yo les caigo!!!