jueves, 11 de febrero de 2010

26

Tengo una creencia –boba para algunos, pero al menos compartida con mi hermana y mi mejor amiga de la universidad-: Mi año nuevo inicia cada 11 de febrero.

Sí, hoy. No cuando intento pasar 12 uvas a través de mi garganta en menos de uno o dos minutos y apenas voy disfrutando del pavo.

Hace ocho años veía tan, pero tan lejos los 25. En alguna ocasión una gran persona me dijo “después de los 25, mi niña, la vida se te va como el agua”; yo casi bostecé y para mis adentros recité “aaay, si me falta un montón”.

Pero hoy… Hoy los he dejado atrás. Súmenle uno más: 26.

No sé qué tan bien o mal vividos –y no me gusta ser subjetiva–, sólo sé que son 26 y que a veces parezco bote sin rumbo, con horizonte pero sin rumbo fijo. En ciertos aspectos/contextos sé qué quiero, cómo puedo llegar y me lo propongo y lo cumplo; sin embargo, en otros ni siquiera me comprendo.

Entonces, como echando a perder se aprende, pues me hago pedacitos y después a rearmar(me)la vida.

¿Valdrá la pena un recuento de lo que se va o se ha ido y de lo que no, de las oportunidades y los reencuentros?

Siempre…

Aunque el orden no es en este instante mi prioridad, here we go:

- Bajé de peso (siete kilos). Sí, ustedes lo leyeron, otros lo notaron. Es que como dice mi amigo Conejitocisne: “A los gordos nadie, nadie los quiere”. Claro, no baje pa’que me quisieran, sino porque ya no me gustaba cómo me veía.


- Conseguí trabajo y todo fue rápido y es totalmente diferente a lo que hacía. Relacionado con las letras, puntos, comas, acentos por supuesto. En menos de una semana y justo cuando mi madre me notó angustiadísima y casi casi me sentenció ‘¡o consigues o a dar clases!’ –esto es harina de otro costal–. Aún recuerdo cuando la Srita. Luna Nueva dijo “amiga, este trabajo era para ti. Si todo se dio tan rápido, es porque eras tú”.


- Terminé con una ‘amistad’. Obvio no le dije ‘córtalas, estúpida’, aunque ganas no me faltaron y por este suceso valoro todavía más lo que hago: escribir. No iba a ser cómplice de un fusilamiento. Sentí tanta decepción que lloré, me tomó el pelo y con su cinismo dicharachero primero fue un “relájate, mi reina, si esto no es uno de esos artículos que escribes para tus revistas” y luego muy indignada la señora salió con “me botaste el trabajo, qué decepción”.


- Experimenté y corté mi cabello tanto como pude en menos de medio año, ja. No obstante -espero– que este año sea el del cabello largo, pongan changuitos.


- He ahorrado, ahíííí la llevo y con cuantos objetos de deseo tengo, esto es bueno.


- Tengo una gran, grandioso amigo: M. Con quien existe un proyecto de vida para estos 26. Aclaro: no por la edad tampoco me casaré con él ni tendremos hijos en pacto a falta de prospectos y prospectas. Es la amistad y complicidad, el estar no únicamente para cuando nos necesitamos, también es “buenos días” o “que tengas una buena semana” o “¿cómo va tu día?” o “¿qué hiciste el fin de semana”. M parece mi papá, mi hermano mayor. Le reclamo mis pendejadas y responde con tanta naturalidad: “Karina, es algo que tenías que vivir. Yo sabía que iba a pasar y aunque te hubiera dicho que no lo hicieras, no me haces caso…”. Soy peor que novia, definitivo. Soy su amiga La Dramas.

Y de los hechos no tan positivos:

- La tesis/titulación sigue empolvada. El tema es interesante, pero al día no le sobran horas ( pretextos, pretextos, lo so)y con mi horario oficinil ni para entrevistar.


- Reencontrar a Sujeto de Ojos bonitos. Pensar en romancear con él. Me afiguré todo cursi y lindo con Pablo el conejo y su Princesa de cabello color miel. Ahora la cosa parecía diferente. Sin embargo dijo tres frases. Todo: no eres la mujer de mi vida, no eres con quien quiero compartir los próximos años y no eres con quien quiero pasar el resto de mi vida. Me las clavé tanto como pude y entre trabajo, pedas –psss sí, uno que otro vodkita-, compañeritos, y un amigo solo, me dije –literal: “no quieres a M, sólo es un capricho, pero no lo quieres. Sufres por lo que no tienes con él bla bla bla” y sentí un cansancio inexplicable también llamado hastío.

Y así el hastío y las múltiples responsabilidades de la Srita. Correctora y nuevas personas que han llegado, Sujeto… poco a poco se va, lo quiero sí. Indudablemente es un parteaguas y podría esperar, pero ya no tengo fuerza,‘sólo por hoy no’ya no la tengo. Me da miedo, porque si hay algo peor que sentirme vacía, sola, piltrafa a pesar de tener todos los elementos para ESTAR BIEN, no quiero conocer eso.

- Miré a quien no debí. La misma gata, pero revolcada. No me quedé ciega ni me salieron ronchas por… Sentí cosas lindas (eso fue bueno, hacía tantísimo que no sentía emoción de quinceañera), mas una no entiende y ahí fui con todo que ni las manos metí. Pudimos estar en la misma sintonía. Simplemente no es para mí. Él quiere conservar mi amistad (aunque nomás sea para hablar de su pinche perro Toby, jajajaja. No miento, exagero un poquitín) dice y la verdad, no quiero ser ‘la mejor amiga’ cuando puedo ser protagonista, no de esta historia indeed.


A estos 26 los recibe una Karina guapa (quien opine lo contrario, pues dígalo), que trabaja, que es la tía más malcriadora, olvidadiza, medio mal amiga, gran amante, que con todo y que se siente personaje clavada, obsesiva, perdida de novela japonesa, también está intentando exorcizar demonios, ser aquí y ahora. Sola. Reconociendo, desapegándose, aceptando y olvidando.

3 comentarios:

Cl@udette dijo...

Un muy feliz cumpleaños.....y que los que vengan sean aun mucho mejores.

MiKeL dijo...

Que onda Kary...!!! me pides y pidesq ue comente y psss aquí va!!! Habrá que cambiar las M's Te haz dado cuenta que tu OZ y yo poseemos el mismo nombre y practicamente somos dos polos distintos jajajajaja... no es el gran comentario pero es algo que me acabo de dar cuenta... ya sabes lo que te deseo no se te tiene que decir cada vez... Abrazo

Ambar dijo...

Felicidades atrasadas!!! Ya sobreviviste el primer cuarto de siglo... vas a tener una gran vida,ya lo verás.