miércoles, 6 de mayo de 2009

Demasiado amor

Cuando iba en la Facultad –ay, al hablar/escribir así siento que fue hace chorromil año, pero no– tuve un compañerito (J.A), actualmente buen amigo, que a todas mis amigas e incluso a mí nos tiró el perro.

Supongo que era su espíritu histórico de macho machista, ¡qué digo ‘espíritu’! Es realmente un cavernícola que todavía piensa que puede con todas no obstante que ya es padre de dos nenas.

Pero bueno, ahí les va la historia… resulta que J.A primero aspiró a ser pareja de Miss Fashion. Sin embargo, como esa niña cuida mucho no sólo su apariencia sino también la de con quien anda, pues que lo manda a volar porque la dentadura del tipo nomás no es Colgate.

Luego me enteré que a la Chica rubia igual sin pelos en la lengua, le expresó ‘me gustas, ¿qué onda?’ y ella ni lo peló.

Después con Miss fodonga, quien era algo así como su best friend porque se llevaba de piquete de ombligo con la má de J.A, a punto estuvo de besuquearse. No supe quién rechazó a quién, bah; lo mismo pasó con la Chica mugrosienta, pero por fortuna ella le puso un alto.

J.A le repetía, ya luego del intento fallido, a Chica mugrosienta que ella no daría una profesionalmente, terminaría embarazada y repleta de niños. Por supuesto que esto no ha sucedido y este sujeto ha terminado tragándose sus palabras.

Para el sexto o séptimo semestre, más o menos, La Innombrable –mi best friend aún– comenzó a hacerle ruido a este ebrio marca morirás (sí, ja, además) y a petición de las samaritanas Miss Fodonga y Fashion, en un acto de bondad y valemadrismo, así como que la agarraron con el corazón de pollo y La Innombrable pensó 'pa'luego es tarde'.

Más de dos meses no anduvieron y nunca de los nuncas La Innombrable pudo besarlo ni con los ojos cerrados. Siempre tenía la excusa perfecta a tiempo, lo que desde la perspectiva de las sritas. Samaritanas era mala onda/ actitud desalmada. Así que ‘la relación’ valió.

¿Y en quien creen que fue el siguiente objetivo de J.A? Síííí… Yo. Más para bien que para mal. Era marzo de 2005, wow calculé rápidamente jajaja.

Comenzamos a medio salir. Un día lo acompañé al cumpleaños del hijo de quién sabe quién y cuando saludé a un señor, J.A me presentó como su novia. Supongo que eran los efectos de la cruda; ya luego fuimos a su casa, en donde sus papás creo me dieron una gelatina de rompope y a Doña mamá cómo le encantaba hablar y hablar.

Otro día fuimos a Tepito a comprar pelis piratas. Nos llevábamos bien. Creo que, luego, sino es que otra ocasión visitamos al Mago y ahí me dijo que qué tranza –sí, así–, que lo intentáramos.

Entonces pensé ‘¿qué puede pasar?’, acepté. Y para lo que duró, jajaja, ni una semana.

Nos sentíamos bien raros. Ya no platicábamos como antes y yo le huía, lo evitaba y aún no sé por qué, en serio.

Total que me lo topé en un pasillo, porque además no íbamos en las mismas clases, y que me dice “ven, quiero hablar contigo bla bla bla… Creo que esto no está funcionando bla bla bla como que me evitas bla bla bla” y sin tanto rollo dije lo que sentí “tienes razón y mejor hay que dejarlo, en realidad nunca empezó. No hay problema, ya me voy. Bye.”

Bueno, igual eso –pensé hace cuatro años– me ayudó a tomar una decisión que, indudablemente, también abrió la puerta a la amistad con J.A y otra personita.

En fin, ese mismo año J. A sin proponérselo y por descuido e irresponsabilidad y por su “pinche fertilidad” –me dijo en abril pasado– hizo a su primer retoño con una ex. Ninguna de mis amigas.

La madre, una chica muy guapa e inteligente. Aunque la inteligencia no le ayudó mucho aquella vez. Ella decidió tener a su bebé contra todo pronóstico de que él nomás no cambiaría; dejó la oportunidad que le habían dado para ir a Francia a estudiar y enseñar, algo así.

Obvio, quienes lo supimos, vaya toda la generación, nos quedamos boquiabiertos e incluso un maestro con quien conservó la amistad me dijo “y pensar que pudiste haber sido tú, ¡de la que te salvaste, Kary!”. Ay qué chistosito el profe.

Hasta donde supe y platiqué con la madre de las hijas de J.A, ella decidió echarse el paquete y mantener sólo una relación cordial por su hija. No obstante, vayan a saber qué ocurrió con esa idea que igual se fue por un canal de desagüe, el viento se la llevó, le dio Alzheimer o sí es/fue demasiado amor, porque pegó again y otra chiquitina tienen!!!

No si el problema no es hacer chamacos, sino mantenerlos y todo lo que ser padre implica. No puedo decir mucho sobre el rol de papá de J.A pues no me consta y me es irrelevante.

Simplemente que hace unos días, vía msn, Don papá –aunque no le guste, ya es– pensó que yo aceptaría insinuaciones y propuesta excitante, y como dije NO, se molestó y soltó peroratas acompañadas de chingados.

No es que me pueda su mujer (condición que desconozco) o las niñas, no, no. El asunto no va por ahí, sino que me causa cierta aversión su cinismo, su patanería, su valemadrismo e inconciencia, que quiera dárselas de gigoló y de que él si puede hacer y deshacer mientras a las peques no les falte nada (material), ¡vaya concepción de vida!

4 comentarios:

Hannah dijo...

jajajaja me siento como el tal JC, no mas que a mi no me dicen que no a los besos... jajaja

Hannah dijo...

Me siento como él por aquello de que mientras sus peques esten bien, el puede hacer y deshacer lo que se le antoje

Léo dijo...

Vaya con estas personas irresponsables pobre chica FRancia!!!! Yo me daaba un tiro.

Karina dijo...

Leo:

Jajaja, genial eso de la 'Chica Francia' y ¿pobre? ¿por qué pobre? Aaah, es que no mencioné que una opción dada por J.A fue que luego de dar a luz, Chica Francia se fuera y él cuidada a la bebé... ¬¬

Hannita:

Mirá. nena, J.A es caso perdido y tú aún puedes regresar al redil, ovejita descarriada, jiji.

Gracias por su leída, jóvenes ilustres.