sábado, 25 de octubre de 2008

Crecer Feliz

No es el titulo de un post triste ni de la niñez mexicana –aunque sí guarda relación con los niños, embarazos, mamás...la, la, la– tampoco con dosis tremendas de nostalgia.

Es, simplemente, que hace unos minutos me di cuenta que la intrepidez por escribir, con la que llegué a la revista Crecer Feliz, hoy celebra aniversario laboral. En palabras menos: ¡llevó ya dos años como colaboradora!

Ustedes dirán que cómo con tan poca leña me quemo, pero no, no, estimado lector. De verdad estoy re contenta en primera por la odisea que fue llegar a la editorial santa feña, y en segunda porque aunque es una revista que depende del contenido que en España se redacta, y hubo cambios en el equipo editorial, me he mantenido en ésta.

Todavía recuerdo que me perdí –sí así literal– en esos rumbos de ex tiraderos de basura durante la búsqueda de una oportunidad para escribir. Por si fuera poco, cuando llegué, estaban en cierre y la editora –Nony– preguntó que quién me recomendaba. Entonces eso me freakeó, pss cómo que quién era mi padrino o que si era madre/madre soltera…¡Nadieeeeee!

–Me gusta tu revista, sé que puedo y quiero escribir en ella. Traigo material publicado– contesté en el telefonito de la recepción.

Dejé un sobre con lo que había escrito en la ya desaparecida EXP, hijita de Expansión, jojojo. ¿Y pos cuál fue mi sorpresa? Que dos semanas después me llamaron para pedirme notas para los actuales salud, posparto o embarazo –uhmm, ya no lo recuerdo bien– y qué hacer (o sea, entretenimiento).

Y pues estaba harto contentita porque poquito antes había tecleado mis primeritos textos para eres*.

Como un año, estuve redactando notas, notas y más notas. Iba a los museos, tenía primicias de exposiciones e iba a inauguraciones; también conferencias-desayunos –dirían, los chayodesayunos, ah sí, pero ¡como van y tragan los reporteros más criticones!–. De igual forma, el ritmo cambió y comencé a escribir artículos más extensos.

Cuando mi directora editorial me asignó por primera vez un artículo sobre embarazo, sin más ni más dijo “¡Quiero que te pongas en el lugar de la embarazada, pienses como ella y le preguntes al doctor todas las dudas que te vengan a la cabeza, y además pregunta entre quienes ya son mamás ¿estamos?!”.

–Sí, Laura. Entendido. – respondí. No sé que me dio más nervio y risa, la orden de la jefa o eso de que me pusiera en el lugar de mamá barrigona.

Ya luego, he hecho propuestas y soy casi experta en la sección Mamá héroe. Eso sí, en ésta la talacha (me atrevo a decir que “periodística”) es ardua. Va desde la búsqueda de la historia, el hecho personal que motiva a una madre a fundar o dirigir una asociación civil; qué hace, cuál es su objetivo, cuáles los logros y en qué contribuye su trabajo a la sociedad mexicana, así como en qué podemos ayudar el resto de las personas. Pero sobre todo si es ad hoc con la sección.

Por cierto, se aceptan Papás héroes (si conocen, échenos un grito).

Este lapso en Crecer Feliz representa crecimiento personal y profesional. Me ha dado muchísimas satisfacciones, entre ellas, una bien linda y honesta que me quebró la voz y arrancó lágrima, y todo.

Creo ¿? Ya lo había escrito, bueee, sino pues, fue cuando una señora con quien platiqué acerca de su voluntariado como médico de la risa, en hospitales) buscó y buscó a su servilleta para agradecer la charla que tuvimos y sus palabras-deseos-buenavibra me hicieron chillar.

Al equipo de Crecer Feliz le agradezco el espacio y la oportunidad; a Nonantzin Martínez, aun cuando voló pa’otras páginas (Picnic, búsquela, búsquela.), le doy la gracias por la confianza, la fe que tuvo en mí y todos lo consejos que me dio y da para mejorar mis textos y el paso por la vida.

4 comentarios:

lunanueva dijo...

Felicidades amigaaaaaaaaaaaa, sabes q se te admora la garra y el talento y un tanto mucho tu ingenuidad, sigue creciendo feliz, te quierooo

Latamoderna dijo...

Que chingón. Muchas felicidades, es un gran logro :)

Conejitocisne dijo...

Uy, felicidades amiga!
Un besote.

Ando como idiotizado.

Nonantzin Martínez dijo...

Sí, sí, lo recuerdo, me llamaron de la recepción para decirme que alguien quería colaborar en Crecer Feliz. Estábamos en cierre y no te recibimos, ¡qué malas! Pero el que persevera alcanza; y mírate Kary, ya dos años escribiendo para ésta la que fuera mi revista en 2006-2007. Síguele echando ganas y toda la buena vibra. Besos!!!!